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"Concursa
con tus camaradas
para ver a quién se le ocurre la mejor
idea sobre cómo reducir la cantidad
de basura generada en casa..."
¿A dónde Va Nuestra Basura?
Para resolver el problema de la basura, se necesita ir
más allá de sólo ponerla en el bote.
Hay que reducir su producción y confinarla bien, en sitios diseñados expresamente
para evitar que dañe al medio ambiente.
Material adaptado del libro Ecología, "Salvemos el Planeta Tierra", escrito
por el Dr. Mario Gutiérrez.
Consideramos basura todo aquello que ya no nos sirve. Cuando regresamos
de compras, las bolsas y los empaques los tiramos a la basura, porque
ya no nos sirven.
También arrojamos al bote de basura la fruta que ya no podemos comer porque
se echó a perder, el vidrio que se rompió y el trapo que ya no utilizamos.
Acostumbramos tirar la basura en cualquier lugar, por eso son sucias nuestras
comunidades y ciudades.
Pero nos consideramos educados si tenemos la costumbre de depositar la
basura en su lugar. Creemos que con esto ya hemos cumplido.
Sin embargo, el problema de la basura no se resuelve con esto.
Cuando la envolvemos en bolsas y la sacamos para que el servicio municipal
la recoja, lo que estamos haciendo es "pasar el paquete" de la basura
a la autoridad civil.
La Basura "Crece"
Cada día es mayor la cantidad de basura debido a:
x el crecimiento tan grande de muchas de nuestras ciudades;
x la gran variedad de objetos que se producen día a día; y a
x la forma como estos objetos se empaquetan y se venden.
En los países con mayor desarrollo económico, el promedio de basura que
cada persona tira al día es de dos kilos, más o menos, y este promedio
va en aumento.
Esto significa, por ejemplo, que la basura generada en las casas de Estados
Unidos -no en las fábricas- llegó en 1990 a más de 220 millones de toneladas.
La basura de la Ciudad de México es de más de 18 millones de toneladas
al año.
En Monterrey se produce cerca de un millón de toneladas al año.
Para trasladar esta basura se necesitan, al día, mil viajes de camiones
recolectores con capacidad de carga de tres toneladas cada uno.
Trasladar esas cantidades de basura requiere de mucho combustible.
Además, supone que cada día debemos destinar áreas más extensas de nuestros
suelos a la basura; o que arrojemos miles de toneladas de desperdicios
al fondo del mar, contaminando así este recurso natural que es la fuente
de la vida y que es patrimonio de toda la humanidad.
Quemas y Tiraderos
La forma más sencilla para librarnos de la basura es quemarla. Esta práctica,
sin embargo, no es recomendable, porque se contamina el ambiente con el
humo y se producen olores muy desagradables.
Otra manera consiste en depositarla en los tiraderos al aire libre, que
constituyen el sistema más usual entre nosotros para resolver el problema
de la basura.
El procedimiento es el siguiente:
(a) La basura se comprime de alguna manera, a fin de ahorrar espacio
y costos de transportación.
(b) Los desechos comprimidos se llevan a un lugar más o menos alejado
de la ciudad, en donde se tiran, aprovechando generalmente algún hueco
del terreno.
(c) La basura permanece ahí hasta que se degrada o el viento la
esparce en los alrededores.
En la zona escogida como basurero desaparecen las plantas.
El viento, al pasar, levanta tolvaneras que arrastran a la atmósfera la
basura juntamente con los microbios que ésta genera y los malos olores;
de ésta manera se va contaminando poco a poco el suelo que está alrededor
de los basureros.
Estos, además, son criaderos naturales de ratas, moscas y otros insectos
perjudiciales para la salud.
Rellenos Sanitarios
Un mejor sistema que el anterior para resolver el problema de la basura
es el donominado relleno sanitario.
En un relleno sanitario se aprovecha, como en el caso anterior, algún
hueco en el suelo o con maquinaria se hace una excavación de proporciones
regulares. Se tiende una primera capa de basura, la que alcanza a juntarse
en pocos días, a fin de evitar los problemas propios de un tiradero al
aire libre; y se le comprime con maquinaria adecuada.
Enseguida, se tira una capa de tierra para cubrir la primera capa de basura.
Y se sigue este procedimiento hasta que se cubre toda la excavación. Como
la última capa es de tierra, el terreno puede aprovecharse para jardines
o lugares de recreación.
Cuando se hacen bien los rellenos sanitarios, los lugares dan apariencia
de limpios.
Sin embargo, no dejan de tener sus inconvenientes, pues el papel compactado
y el material orgánico se descomponen sin la presencia del aire.
Esto da por resultado la producción de gas metano que, al escapar del
suelo, puede ser respirado en perjuicio de la salud; no obstante, en algunas
ciudades, se aprovecha el gas metano y se le utiliza como combustible.
Además, se contamina el agua al penetrar a través de estos rellenos, y
así contaminada se mezcla después con la de las corrientes subterráneas.
Otros Tratamientos
En la actualidad muchas ciudades tienen sistemas modernos de tratamiento
de basura.
La maquinaria separa, mediante corrientes de aire, el papel; después,
mediante separadores magnéticos, el metal, el hierro y el acero; bandas
vibradoras separan el vidrio y el aluminio.
Lo que queda al final del proceso se quema y la energía calorífica resultante
se aprovecha para generar electricidad.
Composición
La basura doméstica, en la mayoría de los países, está compuesta de ingredientes
semejantes; lo que varía es la proporción en que se dan estos ingredientes,
lo cual depende de la zona de la ciudad y de la clase social a que pertenece
el vecindario.
La tabla de arriba presenta los ingredientes de la basura y su proporción
en países desarrollados, en la ciudad de México y en el área metropolitana
de Monterrey.
Urge Cambio de Mentalidad
El problema principal de la basura está en nuestra forma de pensar, ya
que todo lo que desechamos lo consideramos "basura", esto es, algo que
debemos tirar y de lo que ya no queremos saber más.
Esto va en contra del modelo de aprovechamiento de los recursos, que es
propio de la naturaleza.
Por eso, la solución más completa al problema de la basura consiste en
cambiar nuestra mentalidad y en introducir sistemas que nos permitan hacer
uso constante de nuestros recursos.
(a) Podemos incorporar a la tierra los desperdicios orgánicos, mediante
el sistema denominado composta.
(b) Podemos acostumbrarnos a usar nuevamente materiales como el papel
y las bolsas.
(c) Podemos promover que en nuestra comunidad, escuela o ciudad, la basura
se deposite en diferentes recolectores, de acuerdo con el tipo de desperdicio,
a fin de facilitar el reciclamiento de estos productos.
Este sistema se emplea ya en varias ciudades.
(d) Finalmente, podemos promover que las empresas presenten sus productos
en envases o materiales reciclables.
(Esto puede lograrse, por ejemplo, a través de campañas de consumo dirigido:
si los consumidores se niegan a comprar un producto que no esté bien empacado,
el productor aprenderá pronto la lección).
Es claro que cuesta dinero y trabajo llevar a cabo estas acciones; pero,
a la larga cuesta más dinero seguir obrando como lo hacemos ahora, ya
que el daño que causamos a nuestros recursos naturales y a nuestro planeta
no tiene precio.
Así como la permanencia de la vida en los ecosistemas naturales ha dependido
y sigue dependiendo del reciclamiento de los nutrientes, así también nuestra
sociedad, que ha logrado grandes avances tecnológicos, va a depender en
el futuro de que aprendamos a reusar y reciclar todos los materiales que
usamos.
¿Adónde va nuestra
basura?
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La basura puede producir más problemas de los visibles: ¿qué clase de
carne producirá el cordero que está comiendo residuos de todo tipo?
¿Adónde va nuestra
basura?
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Quemar los residuos es de lo más sencillo, pero se genera contaminación
que afecta a todos.
¿Adónde va nuestra
basura?
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Estos residuos de fibra de vidrio tirados al aire libre contaminarán el
suelo y el aire. El que los tiró debe aprender a no cargar sus problemas
a los demás.
FOMCEC
Para mayores informes sobre esta página, diríjase a el Instituto Tecnológico
y de Estudios Superiores de Monterrey, Centro para el Desarrollo Sostenible
8avo. piso ala sur, Sucursal de correos "J", C.P. 64849, Monterrey, N.L.,
México.
Tel. (8) 358-30-10 Fax: (8) 387-07-06
Desarrollo de la Cultura Ecológica A.C. es una organización no lucrativa
que busca promover entre líderes de la comunidad la necesidad de actuar
de manera concreta en favor del medio ambiente. Está integrada por:
¤ American Chamber of Commerce of Mexico, A.C.
¤ Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey
¤ Instituto Mexicano de Ingenieros Químicos
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